Las ventas

Las ventas

¿Sigue siendo un acto socialmente aceptable ir de rebajas?

Entre las ganas de robarlo todo y la conciencia moral de no ceder a los llamamientos del marketing masivo… ¿Debemos seguir en rebajas alimentando lo que queremos evitar? ¿Cuáles son las alternativas?

Por Carla Thorel

3…2…1 ¡Vamos! Desde la noche de los tiempos, en todas las rom-coms (comedias románticas) dignas de ese nombre se nos ha representado un día apocalíptico en el que se pueden arrancar manos, pies y cabezas en la imperiosa necesidad de conseguir un par de zapatos en oferta. Desde la noche de los tiempos, pues, las rebajas se han representado como un rito indispensable, vital para la supervivencia de un aspecto pulido.

Pero, ¿sigue siendo prudente decir abiertamente en Instagram o en una comida de domingo (si es que lo haces?) que has corrido a los grandes almacenes para arrebatar un jersey de poliéster de manos de un desconocido sin ofender a tu vecino? Entre el egoísmo y la inconsciencia ecológica… ¿ir a las rebajas sigue siendo un acto social aceptable?

Cuestiones sociales

Raphaël Glucksmann encabeza la lista de los que dan la voz de alarma. Con casi setecientos mil seguidores en Instagram, el ensayista humanista está muy implicado en los problemas de la esclavitud moderna, especialmente con la explotación del pueblo uigur en China. Sus puestos amarillos hablan a todo el mundo.

Todo el mundo se ha topado al menos una vez con la famosa «lista de la vergüenza» que contiene todas las marcas acusadas de «beneficiarse de la esclavitud de los uigures», entre las que se encuentran marcas como Sandro, Maje, Claudie Pierlot, Victoria’s Secret, Zara, etc.

Para Fiona, una joven empresaria autónoma de 24 años, esto es la gota que colma el vaso. «Las publicaciones de Raphaël Glucksmann en las redes sociales, incluidas las de la marca SHEIN y la violencia que muestra hacia sus trabajadores chinos, ponen de manifiesto la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo, ahora conscientes y responsables. Además de lamentar la falta de honestidad de las marcas que muestran precios de «rebaja» que siguen siendo quince veces más caros de lo que realmente cuesta producir, Fiona afirma que «las rebajas ya no tienen sentido». 

«No veo el sentido de comprar productos más baratos, innecesarios, contaminantes y de baja calidad por los que se ha explotado a alguien. Mejor aún, es de interés público no consentirlo como si no pasara nada.

Desde el punto de vista ecológico, el consumo excesivo de textiles también es un problema. La industria textil emite más de mil millones de toneladas de CO2 en un año, más que la cantidad generada por el transporte marítimo y aéreo juntos… A este desastre ecológico se suman los componentes nocivos de la mayoría de las prendas de la llamada «moda rápida», que no se pueden reciclar. Mona, cofundadora de la marca francesa de upcycling «Resap», explica por qué su marca no quiere ofrecer descuentos. «No está en consonancia con nuestras creencias.

Las rebajas simplemente fomentan el consumo masivo durante un periodo de tiempo determinado haciéndonos creer que estamos consiguiendo una buena oferta con precios más bajos que en realidad son los precios básicos. Las ventas manipulan al consumidor y eso me molesta.

Reinventar el consumo

Sin llamar al boicot, ya que evidentemente no está a nuestro alcance, conviene afirmar que el consumidor se enfrenta a un punto de inflexión decisivo: el de sacudir sus hábitos comerciales.

Pero, ¿cómo alimentar el deseo anual que despierta en nosotros la llegada de las rebajas, ese deseo irresistible de refrescar nuestro armario? Camille, directora de medios de comunicación de soluciones en un gran grupo mediático, no piensa perderse las rebajas.

Se congratula del atractivo de este periodo para las carteras de muchos franceses, pero subraya la importancia de la selección. «Las rebajas son una buena oportunidad para cambiar nuestros malos hábitos. Cuando era más joven, corría a Zara y otras tiendas para comprar la única prenda que faltaba en mi armario, que acababa poniéndome apenas más de una vez porque era un capricho… Con rebajas o sin ellas, hoy soy mucho más selectiva con lo que compro, sobre todo acudiendo a marcas más responsables, que me corresponden un poco más y sobre todo más a los tiempos.»  Paloma Wool y Amlul en España, Peachyden en Londres, Wear Marcia en París… «Voy a intentar comprar piezas que me apetecen desde hace tiempo, hechas de forma responsable si no en Francia al menos en Europa».  En la misma línea, el cocreador de Resap explica: «Hoy en día es inadecuado ir a las rebajas sin hacer preguntas cuando sabemos todo lo que sabemos. Podemos perfeccionar nuestro estilo acudiendo a tiendas de segunda mano, comprando de segunda mano y utilizando nuestra creatividad… En Resap, teniendo esto en cuenta, hemos decidido poner a la venta «kits de upcycling» para animar a los compradores a iniciarse. 

En una sociedad intransigente en la que se exige total transparencia y coherencia en nuestras actuaciones, puede estar tranquilo. Nadie te culpará por querer comprar en las rebajas y reponer tus armarios siempre y cuando tus compras resuenen dentro de ti, y para ti, como compras justas y necesarias.